Acompaño a personas y equipos en procesos de cambio profundo, integrando neuroplasticidad, minimalismo y la ciencia del alto rendimiento.
Creo que la psicología no solo debe reparar lo que está roto, sino diseñar estructuras para lo que está por venir. Mi trabajo nace de la intersección entre la ciencia del cerebro y la filosofía de la simplicidad.
Entiendo el cambio no como un evento heroico, sino como un proceso de pequeñas mejoras constantes. Ayudo a mis pacientes a filtrar el ruido para que puedan encontrar su estado de Flow, tanto en su vida personal como en sus desafíos profesionales.
Divido mi tiempo y mi práctica profesional entre Córdoba, Jujuy y Santiago de Chile, trabajando de forma deslocalizada con personas y empresas de todo el mundo hispanohablante. Esta movilidad me permite mantener una perspectiva global y actualizada de los desafíos que enfrentamos hoy.
Además de psicólogo, poseo experiencia en el mundo corporativo y de las ventas; y fuera del consultorio, me encuentro en la literatura. Creo, como Albert Camus, que "en medio del invierno finalmente aprendemos que hay en nosotros un verano invencible." Esa es la premisa que llevo a cada sesión.
¿Resuena con vos esta forma de trabajar?